
La ética es de suma importancia en la práctica del tarot, ya que tener una buena conducta ética fortalece la confianza entre el tarotista y el consultante, garantizando una experiencia respetuosa para ambas partes.
Principios Fundamentales:
Libre Albedrio: Las cartas ofrecen orientación, pero no determinan el destino. El consultante siempre tiene la libertad de tomar sus propias decisiones.
Confidencialidad: La información compartida durante una lectura se mantendrá privada y no se divulgará sin el consentimiento del consultante.
No Juicio: Mantener una mentalidad abierta, evitando emitir juicios sobre las decisiones o vivencias del consultante.
Transparencia: Mis habilidades son el conocimiento del tarot a través del estudio y el desarrollo de mi intuición. No hay certezas en el tarot, existen posibilidades.
Temas Sensibles en las Lecturas como: Salud y Asuntos Legales: Es recomendable que los consultantes busquen asesoramiento profesional adecuado, ya que el tarot, no sustituye la orientación especializada.
Responsabilidad del Consultante: Es importante que el consultante participe activamente en la interpretación de su propia lectura, fomentando su discernimiento y reflexión sobre las cartas.